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martes, 10 de mayo de 2016

Otro cuento (II)


Desnuda, sola, sin hablar, escribo.
El lápiz tiembla ante el papel en blanco.
Mi mano sueña versos
que muerdan el punto exacto del placer.
Un poema feroz  me sabe a poco.
Encabalgamientos,
aliteración de los sentidos,
licencias que me dejan
entrever tu interior.
Deseo un romance contigo
con rima libre y asonante...


para leerte mejor.





viernes, 29 de abril de 2016

Mudanzas

No guardaré rencor,  solo la ropa
que yace  ausente al paso de los años.
Bolitas de alcanfor por si las moscas,
o algún otro enemigo impertinente.
Ambientadores ciegos de lavanda
buscan un suicidio venidero.
En olor de santidad el Padre Rubio,
miedo, mirada intensa y relicario,
oraciones complejas sin sentido,
penitencia de un dios y su sordina,
esconden un futuro sin presente.
Escribiré algún día sus memorias,
sin saber qué hacer con tanto trasto,
que estorba al corazón y a las arterias.

y mientras, en un patio a las afueras,
esperan unos pasos vacilantes
el último amanecer tras las cortinas.


viernes, 22 de abril de 2016

Ella…

No quiere disfrazar el horizonte.
Sueña con ese día de mañana
que baila alrededor de sus recuerdos,
con un  sonido ciego e hilarante.
Descarnados poemas en cadena,
se cuelan sin pudor y sin entraña
entre los tristes huecos del olvido,
se ahogan en un mundo sin cordura.

Yo…

Me puedo encaramar por su costado,
puedo borrar sus lágrimas sin prisa,
puedo tocar su rostro muy despacio.
Invento amaneceres venideros,
colores invisibles,
teñidos de frescor en su espesura.
Pongo voz a sus ansias de volar,
y empujo sus palabras en el aire,
con la única fuerza de mis besos.


Imagen: Jovani fotógrafos - http://www.fotografoscastellon-jovani.com/servicios.htm

viernes, 18 de marzo de 2016

Álbum de "Fotos de Manicomio"


Escrito a partir de "Fotos de Manicomio" de Jesús Arroyo, gran poeta y mejor amigo.



Ahora que hay libro en los estantes
y un cautivo frente al espejo,
descubrimos entre dos los adoquines
en espacios abiertos sin amnesia.
Tal vez, sentados ante la misma copa
podamos despertar de la cordura
en este precipicio sin esquinas,
donde avanzan artrópodos sin miedo
entre árboles caídos y hojarasca.
Es posible que este sea mi principio,
labrado con semillas de otro tiempo.
No busco ya la paz, no soy culpable.
Me quedo quieta, crecida y diminuta,
coseré sin hilo blanco esta amistad grabada.
Hay veces, que se acierta a la primera.


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jueves, 10 de marzo de 2016

Trastornos alimentarios

Hace mucho tiempo ya,
perdí mi corazón y la cintura.
No quise atar en corto
esas viejas pasiones del olvido
que ahogan y no aprietan.
Los surcos del amor se dibujaron
en mis tejidos rotos.
Ahora no sé cómo dar la talla
ni guardar la línea de mi vida
sin halagos que engorden mi ego,
o mi eterna flaqueza de espíritu.
Voy a mantener mis convicciones.
Seguiré engullendo versos compulsivos,
tocaré la lengua con mis dedos,
hasta vomitar todas las letras.
Voy a contaros todo, no quiero comerme nada.


El poema está servido.


Ilustración: Gabriela Pascale.

lunes, 29 de febrero de 2016

Salinas, verano del 67



Mar eterno

Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes

(José Emilio Pacheco)




Hoy la he visto de nuevo:
sus gafitas redondas,
sus trenzas , ojeras y hombros cargados.
No es tan torpe como dicen,
ni tan lista como parece.
Habla poco, piensa mucho.
Le gusta escribir poemas a ritmo de los Bee Gees.
Su Olivetti estudio 45
morirá de pena y polvo en el altillo.
Todo es soledad, recuerdo todo.
Ríe, baila, se baña en la playa.
Como todas las niñas, como todas.

Dicen que en el futuro,
usará gafas de pasta,
lucirá pelo corto, sin arrugas,
y la frente muy alta.
Se hará la tonta algunas veces.
Seguirá escribiendo, como ahora mismo,
este poema a golpe de teclado
sin notas musicales que lo adornen.
No querrá conservar ningún recuerdo.
Reirá, bailará, se bañará en la playa,
Como todas.
                   Como yo.


Fotografía: Juliette Brewer

jueves, 25 de febrero de 2016

SENTIDOS



"...Hemos de acostumbramos a tu ausencia.
Ya ha pasado un verano sin tus ojos
y el mar también habrá de acostumbrarse..."
( Joan Margarit - " La Espera" )


Cinco escalones, cinco
me separan de lo que queda de ti
en tu calle, tras el espejo roto.
El ruido del cerrojo, el ruido
hoy escuché el silencio,
detrás de la puerta, no estaba tu olor
y nada pude ver,  porque mis ojos
se hundieron en la oscuridad del llanto.
Un año ha pasado, un año
sin poder tocar tus labios y tu piel.
Sin saborear mis sueños en tu casa
ya no tienen sentido los domingos.
Triste trago amargo para poder digerir
tanto amor cocinado lento, a fuego lento
y congelado como el tiempo en tu almanaque.