"Dios me hizo poeta y yo me hice bibliotecaria"
Gloria Fuertes.
Nací con lengua de trapo y ojos tristes.
Aprendí las cuatro reglas,
y me dejé llevar.
Escogí el camino equivocado,
vivir escribiendo tonterías.
Con pocos recursos y sin musas,
me entregué a ese juego sin sentido
de leer y encajar palabras nuevas:
collado, arriate o espingarda,
macilento, zalema, petimetre.
Hoy, con pico de oro y patas de gallo,
recuerdo las historias de la vida
envueltas en cofres y tesoros,
tejuelos, signaturas,
renglones, lomos y anaqueles.

renglones, lomos y anaqueles.
Intento descubrir lo que se escribe,
en el templo del silencio, donde se prestan voces.
en el templo del silencio, donde se prestan voces.
La gloria debe ser una biblioteca.

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