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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Dos vidas



Tristes instantes de gloria,
ensayos de placer
en el sitio equivocado.
Toda la luz en mi vientre
se volcó ciega 
ante unos ojos muertos.

Dibujé realidades,
rompí sueños,
busqué refugio en el cariño,
lejos del campo de batalla.
Pude descansar, respirar hondo
y recoger con mis manos
toda la paz y algunos versos.

Subí a los escenarios,
recité poemas con espinas,
y alguna rosa regalada.
Alcé mi voz en las calles,
pongamos que hablo de amistad,
de amor, de compromiso.

Corrí en busca de la nada
y me encontré con una niña agonizante,
que sonríe ante esas dos vidas
que se abren paso ante sus ojos.

Renacerá, renaceré,
en el alegre instante
de sus primeros llantos,
y todo, o casi todo,
habrá merecido la pena.






sábado, 26 de diciembre de 2015



Volveré a besar tus ojos incendiarios,
a tocar tu piel fría y rugosa,
a lamer tus heridas,
a pintar tus sueños.
Pasaré sin llamar, siempre está abierto
ese oscuro pasillo
que me devuelve a la infancia.




viernes, 20 de noviembre de 2015

Líquido elemento

¡Oh claro honor del líquido elemento,
dulce arroyuelo de corriente plata,
cuya agua entre la hierba se dilata
con regalado son, con paso lento!

Luis de Góngora.



Cayó mi corazón y se hizo trizas
ya no sé  componer tanto recuerdo,
tanto pellizco, amor y lunas rotas
tanto silencio oculto en las paredes.

Ayer busqué una vida que hace aguas,
nada  entre dos mundos subterráneos.
No sé lo que es amar sin condiciones
cuando es solo la sangre lo que ata.

Yo lavo mi conciencia algunas veces,
y mis manos se ensucian,
se derrite la noche ante mis ojos,
savia que contamina los sentidos.
No paran de crecer las malas hierbas.

El tiempo derramado por la mesa,
sigue surcando el cauce de ese río
por llegar a buen puerto en mala hora.

Hoy no marcan en punto los relojes
                                                     es demasiado tarde.







jueves, 5 de noviembre de 2015

Almuerzo en rascacielos.



Equilibrio al borde de los sueños
No hay horizonte,
 ni

    v
       é
           r
               t
                  i
                    g
                      o
               
Ni vacío, ni

 futuro.

"Almuerzo en un rascacielos" Charles C. Ebbets 1932.

viernes, 23 de octubre de 2015

Tonterías

Palabras prestadas: autostop, tiempo, empanadillas, detergente y australopitecus.
http://libropalabrasprestadas.blogspot.com.es/2015/10/poemas-prestados-83.html



No tienes tiempo para tonterías.
Has llegado a casa y todo está igual,
cada cosa en su sitio,
se te olvidó comprar el detergente.
Tuviste un día duro,
y te sientes tan sola.
Tienes que freír las empanadillas
muy doradas, como a él le gustan,
y hacer los deberes con tus hijos.
Estrujar tu memoria,
hoy: ciencias naturales.
Te pierdes por la red  buscando datos
acerca de los australopitecos.
Cualquier día de estos
te liarás la manta a la cabeza
y saldrás a la calle despeinada,
harás autostop, ¡que te lleven lejos!,
donde los espejos te devuelvan,
la viva imagen de la felicidad.
Pero ahora …
no tienes tiempo para tonterías.

martes, 20 de octubre de 2015

"Maisefoyuti"

Gracias a los autores que estudié, en especial a "Los Antonios"  tan presentes en este este poema.


A Mayte.



Mi infancia son recuerdos
de un patio de colegio
en filas uniformes.
Una oscura escalera que asustaba.

Esos juegos de niñas
saltan de una lado a otro en mi memoria.
La goma con nudos en la garganta,
a golpe de canción sin melodía:


"Maisefoyuti,
tu eres ancla,
por eso  yuti,
Maisefoyu ayu ayu..."

Pecados inventados,
caladas furtivas a un cigarro,
Y algún juego de mano entre recreos.
Crucifijos, retratos en sepia
y esa cartilla de disciplina,
amarilla o azul, según qué años.
Sábados de permanencias.
Tardes de chicle y palolú.

Historia de una escalera,
obra difuminada en pesadillas.
Se nos quitó el miedo de repente,
en ese patio de sombras sin luces.
Cambiamos el calzado abotinado,
por tacones de aguja.

Aún nos queda curso por delante
y a partir de hoy, deberes:
resolver problemas, sumar sonrisas,
transformar poemas a nuestro antojo,
inventar la historia.









viernes, 9 de octubre de 2015


Al abuelo Pedro

Poema escrito a cuatro manos una tarde de otoño.
Gracias a mis primos María José, Ricardo, Mary, Pedro y Fernando que me ayudaron a inventar mis recuerdos.



Se enredan los recuerdos inventados
en las trenzas perdidas de mi pelo.
Siento nacer el poema,
Portugal, Inglaterra, España
unidas al mismo punto cardinal
de un corazón en guerra,
fosa común de Lorca en el recreo.
Imagino algunos sabores dulces
de miel y agua callada de la fuente,
otros tragos amargos da la vida.
Años de hambres curadas a destiempo
con caldo de castañas.
Entre hojas gigantes de tabaco
se escucha la Pirenaica, y de fondo…
ese tango de Gardel:
“Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver…”
Flores en la tumba de sus sueños
de no volver y su alma marchita.
Ese dolor retorcido en los dedos,
con la frente cubierta
y mirada perdida.
Hoy sus nietos  escribimos la historia
de un hombre que nunca pisó la luna.
Comunista de bien y mala leche
que esconde disfrazado
el frágil esqueleto  de mi padre.