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sábado, 14 de febrero de 2026

"Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad" Marguerite Yourcenar


Voy a escribir con fuego nuestra historia y avivar con caricias sin renunciar a sueños que aún navegan hacia la realidad más áspera, la que nos golpea sin miramientos.

No busco un poema de amor, pero si surge entre estas llamas, sea bienvenido. Busco tus manos que me empujan, no tu corazón, ¿de qué me sirve?

Te amo con los ojos bien abiertos, con la boca, con la piel arrugada, con artrosis, colesterol, con tensión alta, con ataques de gota y con apneas. Con lluvia y con calor, con fe y sin credos, te amo los domingos y los lunes.

No queman las palabras, me escuece el hielo del silencio, pero si hoy he escrito este poema, es para que nunca sea leído.


jueves, 29 de enero de 2026

EUTANASIA

 

“…Así, cuando caiga, dejadme caído
para retornar a la vida allí donde yo caiga”

Ramón Sampedro.

A Noelia

 

 

Aún late el corazón,
el aire me visita,
se mece entrecortado,
no puedo abrir los ojos, no me importa,
poco tengo que ver con este mundo.
 
Sé que estoy viva, o eso dicen,
aunque desde hace tiempo ya no existo.
Me dejaré la piel en defenderme
de quien me quiere bien
 
Si me diste la vida sin pedirla, 
permíteme la muerte que deseo.



Noelia quedó parapléjica tras un intento de suicido en octubre de 2022; su padecimiento le llevó a solicitar la eutanasia, que fue autorizada médica y judicialmente en julio de 2024. Su padre, representado legalmente por Abogados Cristianos, presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) contra la sentencia, impidiendo el derecho de su hija a una muerte asistida. “Me robaron mi día”, declaró Noelia, que a fecha de mayo de 2025 sigue viva mientras empeora su salud física y psicológica sumida en un “alto grado de sufrimiento”.





domingo, 25 de enero de 2026

OTRA

 

Otra noche sin luna.
El petricor se cuela en mi ventana.
Los ojos y las tripas cansadas de ser yo,
retuercen el silencio
sin sueño ni ilusiones que llevarme a la boca.
 
Otra luna sin luz.
Las piernas me responden, pero el corazón calla.
Es otra nueva piedra en el camino
que borra el viejo cauce de los días.
 
Otra luz sin mañana,
y volveré a caer sin levantarme
aferrada a las manos que me empujan,
sabiendo que la puerta ya está abierta.
 
Otra mañana.
 
No soy yo la que escribe,

soy otra.