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viernes, 16 de noviembre de 2012

Mi conciencia

  

Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto siempre que se siente obligada a hacer algo que no quiere  y la culpa la tengo yo;  cuando era pequeña   le ponía una y mil veces mi película favorita, la de Pinocho. La parte que más le entusiasmaba era la de la canción de Pepito Grillo. Hoy no le ha hecho falta;  me ha llamado para pedirme que me quedara esta noche con sus gemelas, y he tenido la tentación de decirle que no, que  ya tenía mis planes, pero ha mandado mi conciencia de madre y abuela y he quedado en ir a su casa a las ocho.




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